¿QUÉ DICE EL ÍNDICE DE
INDICADORES LÍDERES DE
ESTADOS UNIDOS?
EL Índice de Indicadores Líderes (IIL) de Estados Unidos, preparado por el Conference Board y diseñado para ser el principal barómetro para trazar el curso futuro de la economía, tuvo en junio su
tercer aumento consecutivo, luego de mostrar una tendencia esencialmente descendente desde julio de 2007.
La capacidad predictiva del indicador queda demostrada por el hecho de que comenzó
una ruta declinante en agosto de 2007, cinco meses antes de que el Índice de Indicadores Coincidentes (IIC) iniciara su descenso
en diciembre de ese año, mes en que se considera que la economía entró en recesión.
El IIL creció 0.7% en junio, luego de avances de 1.3% en mayo y de 0.1%
en abril. Durante los pasados seis meses, el indicador adelantado ha mejorado 4.1 puntos (medido a una tasa anual).
La interpretación de este movimiento reciente del ILL no puede ser más auspiciosa: la recesión está cediendo desde
la primavera, aunque todavía persiste la pérdida de empleos. Aún así, la confianza de las familias y de las empresas productivas
está en vías de recuperación, los mercados están perdiendo volatilidad y se está estabilizando el mercado de viviendas, especialmente
en la fase de viviendas existentes. Si esto continúa así, el progreso del IIL
podría apuntar a un inicio de la recuperación tan temprano como en agosto del año en curso.
En una gráfica que la trayectoria del IIL y del IIC desde enero de 2006 hasta junio de 2009, se observa algo que llama
poderosamente la atención: el primero cruza al segundo desde arriba en mayo de 2006, dando una alerta sobre un punto de inflexión
del segundo hacia un periodo de avance más lento, y se sostiene por debajo del mismo hasta junio de 2009, mes en que lo cruza
desde abajo, augurando un periodo de recuperación del IIC, que representa la condición actual de la economía.
Si bien las señales son aún muy débiles (basta señalar que el IIC sigue cerca de 8 puntos por debajo del nivel que
tenía en diciembre de 2007), no sería de extrañar que la tesis de que la economía
de Estados Unidos comenzará a recuperarse antes de que termine el año siga ganando adeptos.