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El cuadro de indicadores mensuales de la economía de Puerto Rico que publica el Banco Gubernamental de Fomento
en su página en Internet, nos ofrece la posibilidad de tomar el pulso de nuestro orden productivo, sin bien existe un alto
grado de disparidad en lo que respecta a la fechas de referencia de la información. En la medida en que usamos el año fiscal
como marco de referencia histórica, conviene recordar que el rezago de los datos con respecto al mes en que se redacta el
análisis varía desde un mínimo de un mes, en el caso de la producción y ventas de cemento, hasta un máximo de tres meses,
en el caso de los indicadores de turismo. De todos modos, ofrecemos los datos más recientes de cada variable bajo análisis,
para completar el perfil de la actuación de la economía a medida que avanza el año fiscal.
Durante los primeros diez
meses del año fiscal en 2009 (julio de 2008 a abril de 2009), a juzgar por la conducta de los principales indicadores mensuales,
examinados uno a uno, la economía de Puerto Rico, se hallaba en recesión, sin que se observaran signos de recuperación significativos.
Examinemos la actuación de los principales indicadores mensuales en comparación con los primeros diez meses del
año fiscal 2008:
El empleo total promedio, medido por la Encuesta de Viviendas, ajustado por estacionalidad, disminuyó en 3.4%. La
tasa de participación, sin ajustar por estacionalidad, se redujo de 45.0% a 44.3 %, pero aún así, la tasa de desempleo, con
el debido ajuste estacional, subió de 11.0% a 13.3% y el desempleo total, ajustado por estacionalidad, aumentó de 150,000
a 180,200, un alza de 20.1 %.
Sin ajustar por estacionalidad, la tasa de empleo promedio (el empleo total como por ciento de la población civil
de 16 años y más) fue de 38.5%, 1.6 puntos porcentuales menos que en igual periodo del año precedente. El empleo asalariado
no agrícola promedio, medido por la Encuesta de Establecimientos, fue de 996,300, que vino a ser una baja de 2.5%. Se registraron
contracciones de empleo en todos los sectores económicos, menos en el Gobierno. Las reducciones fueron: construcción (10.9%),
comercio (2.5%), transportación (6.4%), información (7.2%), finanzas, seguros y bienes raíces (4.8%), servicios (2.1%) y manufactura
(5.5%). En cambio, hubo un alza de 0.9% en el empleo del Gobierno. Se ganaron 2,700 empleos en el sector público, pero se
perdieron 28,000 empleos en el sector privado, para un total de 25,200 empleos menos.
El empleo manufacturero, medido
por la Encuesta de Establecimientos, tuvo un promedio de 98,900, el más bajo desde tiempos inmemoriales (basta recordar que
hace diez años el empleo promedio del sector rondaba el nivel de 151,400), en comparación con 104,700 en iguales meses del
año fiscal anterior, una baja, como ya se indicó, de 5.5%. El empleo de las industrias de bienes duraderos disminuyó en 6.5%,
mientras que en el caso de las industrias de bienes no duraderos la baja fue menos acentuada: de 4.8%. En términos absolutos,
las primeras tuvieron una disminución de 2,800 empleos, mientras que en las segundas la pérdida fue de 2,000 empleos, para
un total de 4,800 empleos menos.
La actividad promocional de la Compañía de Fomento Industrial mostró un marcado deterioro
con respecto a igual periodo de año anterior: bajas de 58.5% en el número de proyectos, de 60.8% en el empleo comprometido,
de 45.5% en la nómina comprometida y de 35.4% en la inversión comprometida. Hasta abril se habían promovido 44 proyectos,
con empleo comprometido montante a 2,017 y una inversión comprometida de $169.9 millones. Los ingresos netos del Fondo
General disminuyeron en 5.3%, al alcanzar un nivel de $7,045.6 millones. Los recaudos por concepto de arbitrios, el componente
contributivo más coincidente con el ciclo económico, disminuyeron durante el periodo en 5.8%, pero hay que recordar que la
entrada del impuesto sobre ventas y uso en noviembre de 2006 desplazó el importante componente del arbitrio general del 5%.
Los recaudos por concepto del IVU al nivel estatal que pasaron al Fondo General montaron a $714.9 millones, una baja de 5.3%
o $40.1 millones respecto a igual periodo del año anterior. Además del impacto de la recesión, hay que tomar en cuenta que
durante algunos días de septiembre hubo una moratoria torpemente administrada en el pago del IVU por motivo del paso de un
huracán cerca de Puerto Rico. La más importante baja en el área de arbitrios se observó en aquellos relacionados con vehículos
de motor, que sufrieron una caída de 12.5%. Las contribuciones de individuos tuvieron una baja de 5.9% que fue reforzada por
una fuerte contracción de 12.9% en las contribuciones de corporaciones.
La evolución general de la economía estuvo
acompañada por un alza moderada en los precios al consumidor, que crecieron en 5.3%, según medido por el nuevo Índice de Precios
al Consumidor con base en diciembre de 2006. Los componente que más avance mostraron fueron los de alimentos y bebidas (12.9%)
y ropa y accesorios (10.5%). Como era de esperarse, dado el colapso reciente de los precios del petróleo y la gasolina, el
componente de transportación disminuyó bastante: 6.2%.
Hasta diciembre de 2008, los indicadores de la construcción
disminuyeron acentuadamente. Por un lado, la producción doméstica de cemento se redujo en 22.0% y las ventas totales de cemento
tuvieron un baja de 24.9%, y por otro lado, hasta octubre, el número de los permisos de construcción disminuyó en 10.4% y
el valor de los mismos se contrajo en 21.7%.
Hasta marzo, el registro total en hoteles de turismo había disminuido
en 3.9%, debido básicamente por una baja de 5.0% en el registro de no residentes. De igual modo, el registro en hoteles de
turismo disminuyó en ese periodo en 3.4% en comparación con iguales meses del año precedente, como secuela de una baja de
4.5% en el registro de no residentes. La tasa de ocupación en hoteles de turismo disminuyó a 65.5%, en comparación con 69.6
% en el periodo anterior.
Hasta marzo, las exportaciones totalizaron $45,563 millones, una baja de 3.8%, mientras
que las importaciones ascendieron a $30,610 millones, una disminución de 9.2%. En consecuencia, el saldo comercial acumulado
aumentó en 9.8% a $14,953 millones.
Hasta febrero, el consumo de energía eléctrica había disminuido en 5.4%. En el
caso del componente industrial se observó una baja mucho más acentuada: 11.0%. El consumo del comercio tuvo una disminución
de 2.1%, mientras que el sector residencial tuvo una contracción de 6.9%.
En suma, a las alturas de abril de 2009,
a juzgar por los cambios en los principales indicadores económicos mensuales, sin dejar de reconocer las discrepancias cronológicas
de los datos, que no permiten una evaluación simultánea, es decir, sobre la misma base histórica o periodo de referencia,
la economía de Puerto Rico se hallaba en un indiscutible patrón recesionario. No se observaba en el panorama signo alguno
de recuperación. Antes bien, predominaban abrumadora, aplastantemente, las señales negativas, entre ellas algunas muy preocupantes
como la disminución del empleo agregado y, en mayor o menor grado, del empleo en todos los sectores económicos, menos en el
Gobierno, la lentitud del turismo, la pérdida de dinamismo de los indicadores de la industria de la construcción, la persistencia
de un alto de desempleo y de una alta tasa de desempleo, la reducción de la tasa de empleo, el debilitamiento de los recaudos
del Gobierno y la contracción tanto de las exportaciones como de las importaciones.
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