La economía brasileña se contrajo por segundo trimestre consecutivo durante los primeros tres meses del año,
lo que hizo caer al país en recesión por primera vez desde 2003.
El producto interno bruto de Brasil se contrajo un 1.8% interanual en el primer trimestre.
La cifra fue inferior a la contracción del 2.25% que estimaban 14 economistas del país.
La economía también se contrajo un 0.8% en el primer trimestre en relación con el cuarto trimestre del año pasado.
Los datos del primer trimestre representan el segundo trimestre consecutivo de contracción del PIB, que es la
definición técnica de recesión. En el cuarto trimestre, el PIB de Brasil se contrajo un 3.6% frente al trimestre anterior,
la mayor caída respecto de un trimestre previo en los registros del país.
La contracción menor a la prevista del PIB se atribuyó a la debilidad económica mundial y a la crisis financiera,
que perjudicó significativamente al sector industrial del país. La producción de las minas y fábricas brasileñas, por ejemplo,
se desplomó un 14.8% en abril frente al mismo mes del año pasado.
La actividad industrial ha caído debido a la debilidad de la demanda, lo que ha generado acumulación de inventarios.
Los manufactureros también están invirtiendo menos, a medida que la crisis financiera restringe la disponibilidad del crédito.
La última vez que Brasil experimentó un escenario económico tan adverso fue en 2003, cuando el PIB cayó durante
el tercer y cuarto trimestres.
No obstante, analistas y economistas esperan que la economía de Brasil se recupere durante lo que resta del
año, pero aun así se prevé que el PIB del país se contraiga un 0.7% en el año en curso.